martes, 20 de mayo de 2008

Un lunes cualquiera

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Lunes, 4 de mayo de 2009:

Por mucho que el periodismo se venda con un halo de misterio y aventura, los trabajos de oficina son muy dados a la rutina funcionarial, así que un día cualquiera, trabajando en la Oficina Comercial de Chicago, se presenta tal que así:

6:00 Uno no conoce que existe esta hora hasta que cruza el charco y se ve obligado a levantarse regularmente a esta hora. Al final los hábitos americanos se imponen y uno se sorprende desayunando bacon con huevos a las 6:15 de la mañana mientras ve la CNN. Vamos, que ya no pasaría el test de españolidad de Rajoy.

6:30 Chicago es una de las pocas ciudades norteamericanas con un sistema de transporte público similar al europeo. Antes de dejar España me leí Historias de un gran país, de Bill Bryson y me sorprendió la obsesión de los americanos por el transporte privado, hasta el punto de que ciertos centros comerciales solo son accesibles en coche. Aún así, la horita de apretones en el metro no me la quita nadie...

7:30 Empieza la jornada laboral. Aunque soy becario debo mantener las formas, así que llego puntual como un inglés.

7:35 Primera tarea del día: actualizar el clipping, o lo que es lo mismo: leerme la prensa local y ver si se incluye alguna noticia de España. Casi nunca se menciona nada, pero es una tarea bastante agradable leer Chicago Sun Times y Chicago Tribune, ya que el nivel de la prensa aquí es bastante decente. Curiosamente, hoy he encontrado un reportaje turístico en el Tribune sobre las diferencias entre Madrid y Lisboa. Cae en bastantes topicazos, pero no deja de ser interesante que vendan la capital de España como "la ciudad que nunca duerme".

9:30 Aparco los periódicos y me pongo con un trabajo más arduo que se me lleva atragantando varios días. Estoy apoyando a un compañero de Internacionalización en la elaboración de un estudio de mercado sobre el sector biotecnológico. No me disgusta la economía pura, pero me siento bastante torpe a la hora de redactar con el lenguaje técnico y farragoso que caracteriza a los economistas. Afortunadamente, el compañero se da por satisfecho con lo que le entrego.

11:00 Recibo la llamada de John Walters, un periodista gastronómico bastante conocido en la ciudad, que escibe críticas en varias revistas especializadas. Es la segunda vez que me llama en una semana porque quiere pasarse por un stan que el Icex va a instalar en una Feria Gastronómica en Boston y quiere concretar una cita con un exportador de vino español de las bodegas Comenge. Lamentablemente, no puedo ayudarle. La oficina de Chicago no se ocupa de temas gastronómicos, así que lo remito a la oficina de Nueva York, que es la que se ocupa de todos estos asuntos. Cosas de la burocracia

12:30 Por fin un trabajo de periodismo de verdad. He hablado con el consejero y le he propuesto escribir una noticia para el portal del ICEX sobre Acciona, que ha ampliado su fábrica de turbinas eólicas en Iowa por la gran demanda que está teniendo. He recibido el comunicado de prensa, pero aprovechando que tengo algo de margen de tiempo decido contactar con el jefe de prensa de Acciona en Estados Unidos, por si puede pasarme a alguien al que pueda exprimir. El jefe de prensa no está muy por la labor y no me ofrece gran cosa, así que me quedo con la nota de prensa y redacto con lo que tengo.

13:30 Hago una pausa para tomar el café y matar el estómago con un sandwich. No me trato demasiado con la gente que está a mi alrededor en la oficina, así que desisto de iniciar una conversación con ellos. Paso el rato consultando el correo y me encuentro las fotos que mis compañeros de curso van colgando en Flickr (los profes de TIC estarían orgullosos). Es en momentos como este, cuando miras por la ventana y todo lo que alcanzas a ver es una espesa capa de nieve que lo cubre todo y en cambio ves en las fotos que el colega que se sentaba a tu lado se pasa las tardes en una playa brasileña, cuando uno cree que ha elegido el destino equivocado.

14:00 Vuelta al trabajo. Ha sido un día bastante ligerito, así que me pongo ya con cosas de mañana y voy adelantando algunos datos del Informe País que el consejero me ha pedido sobre los medios de comunicación en USA.

14:30 Fin de la jornada laboral. Ahora es cuando veo las virtudes de levantarse a las seis. Dispongo de toda la tarde para seguir conociendo la Ciudad del viento, aunque a 15 grados bajo cero lo único que apetece es irse para casa y pasar tranquilo la tarde.

Hasta aquí, un lunes cualquiera, en una oficina comercial del ICEX.

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