jueves, 22 de mayo de 2008

¿Puede ser España una potencia tecnológica? El caso Blusens

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Como ya explique antes, mi mayor ilusión es ir a Chicago becado por el ICEX, y esto es lo que creo que haría si fuese. Cada día que pasa me reafirmo en dos cosas: 1)que es el destino en el que más aprendería y daría de mí mismo, debido a que se trabaja sobre temas de tecnología y 2) no iré, debido a que, aunque pasase la selección, mi inglés no es tan bueno como el de otros compañeros.

Se suele decir que España no tiene nada que hacer en tecnología, que éste es un juego reservado a americanos y chinos, pero analicemos el caso de Blusens:

Creada en 2002 por dos amigos de la infancia, Miguel Silva y José Ramón García sin más aval que los 3.006 euros que habían puesto entre ambos para iniciar el negocio, Blusens terminó convenciendo a tres bancos para financiar con un millón de euros un plan de negocio que, en un principio, se centraba en la fabricación de reproductores de DVD. Tan solo seis años más tarde, Blusens es la compañía líder en España en la venta de reproductores Mp3, fabrica 50 productos distintos y es un referente en innovación

El éxito de Blusens sería inconcebible sin una cuidada estrategia internacional. Aunque la compañía fabrica los componentes de sus productos en España, desde el primer año externalizó el proceso de ensamblaje a una fábrica china, en Shenzen, que emplea a 220 personas y tiene capacidad para montar 500.000 unidades mensuales. El éxito de esta experiencia llevó a la compañía a comprar la fábrica e integrarla en su proceso productivo.

Entre 2002 y 2006, Blusens centró su esfuerzo en el mercado español hasta convertirse en el líder de ventas en reproductores de MP3, por encima de grandes marcas como Apple o Creative. Desde 2007, la compañía gallega, consciente de que su margen de crecimiento en España empezaba a reducirse y limitaba así su potencial de crecimiento, ha iniciado un proceso de internacionalización en la comercialización. Actualmente ya están presentes en 57 países y estiman que para finales de 2008 sus productos podrán comprarse en 100 países. Así, no es extraño que el milagro BluSens sea objeto estudio en las universidades y centros de negocio.

Puede que la tecnología española parta con desventaja en la carrera global, pero este caso muestra que, con un buen plan de negocio y una apuesta por la internacionalización se puede alcanzar lo impensable.

A continuación pongo un reportaje de Blusens. Está en gallego, pero creo que se puede entender con facilidad:

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